¿Dejar encendida la calefacción o apagarla? Consejos para reducir gastos Saltar al contenido

¿Dejar encendida la calefacción o apagarla? Consejos para reducir gastos

Todos queremos ahorrar lo máximo posible en nuestras facturas, y por poco que sea, siempre viene bien saber cómo hacerlo. Ya sea para ahorrar agua o luz, cuando llega el invierno, siempre tenemos la duda de si es mejor apagar la calefacción o dejarla encendida. 

Pues bien, en Reparaciones Gerpi vamos a explicarte brevemente el funcionamiento de la calefacción y así poder encontrar cual es la mejor opción para tu bolsillo. ¿Te apuntas?

Cómo funciona la calefacción

Aunque hay diferentes sistemas de calefacción: los que utilizan agua, los que usan combustibles o los que funcionan con electricidad y energía, todos tienen el mismo objetivo en común, y es el de incrementar o mantener la temperatura en un espacio cerrado, sea cual sea su tamaño.

Precisamente en función de las características del espacio, se utilizará un sistema u otro, capaz de calentar en las mejores condiciones posibles todo el lugar. Es decir, si se necesita absorber la humedad que hay en el ambiente y soltar calor o simplemente aumentar la temperatura generando y liberando calor desde el propio equipo de calefacción.

Por ejemplo, si tienes un sistema de calefacción pequeño en comparación al espacio donde se encuentra, el consumo de energía y el tiempo que necesitas para calentarlo será muy elevado y contraproducente, ya que estarás generando más energía de la que necesitas y desperdiciando la capacidad del aparato. 

Por ello, antes que nada lo fundamental es que sepas cual es el tipo de calefacción que te conviene. Nosotros te recomendamos que te informes acerca de ello con un técnico profesional de confianza que pueda asesorarte correctamente. 

Una vez lo tengas claro, ya puedes valorar si te interesa dejar la calefacción encendida al mínimo o apagarla con frecuencia. 

Calefacción encendida al mínimoEncender y apagar la calefacción
El espacio permanece caliente constantemente, no se enfría.Cuando se apaga la calefacción, la habitación o el espacio se acabará enfriando.
El gasto de energía y consumo es continuo.El gasto de energía será nulo cuando esté apagada.
El consumo energético puede variar e incrementarse en consecuencia a posibles escapes de calor por ventanas o puertas entre otros.Cuando se enciende de nuevo, se produce un incremento momentáneo en el consumo energético para producir otra vez el calor.
Durante las noches, los espacios se mantienen a la temperatura que deseas pero el consumo energético aumenta.Si apagas la calefacción mientras duermes, se reduce hasta en un 10% el gasto de energía. Tendrías que recurrir a otros métodos o sistemas para mantenerte caliente durante la noche.

Como vemos, hay diferencias bastante notables e importantes a la hora de tomar una decisión. Aun así, aunque pienses que quizá el apagar y volver a encender la calefacción no merece la pena, porque necesita arrancar de nuevo, este gasto energético solo dura unos minutos y siempre será menor que si mantenemos encendida la calefacción durante todo el día. 

Quizás lo que más cuesta es apagar la calefacción por la noche, pero una buena opción es programar tu sistema para que se apague a cierta hora, cuando ya estemos bajo nuestro edredón y se encienda unos 10 minutos antes de que suene tu alarma. Así no notarás prácticamente la diferencia. 

¡Llámanos!